Kevin Serrano, AragonSport.com
El Real Zaragoza consigue una victoria balsámica en Granada (1-2). Una primera mitad realmente primorosa, sirvió de colchón para llevarse una importante victoria que se certificó con un final realmente sufrido para los de Jiménez, a pesar de que el Granada acabó con un hombre menos. Postiga y Víctor fueron los autores de los goles.
Tras dos interminables semanas de parón liguero por compromisos internacionales, el Real Zaragoza volvía a la competición oficial en el Estadio Nuevo Los Cármenes, feudo del Granada CF. El partido cobraba una importancia suprema vistos los objetivos reales de ambos equipos. Con el único y firme propósito de conseguir una victoria que cambiase la dinámica de los últimos encuentros y ayudase a los aragoneses a no situarse en los puestos definitivos de la clasificación; Jiménez puso en liza un once con varios cambios respecto al último choque.
En la línea defensiva destacó el debut en partido oficial de Glenn Loovens. El central holandés sustituyó en el eje de la zaga al sancionado Álvaro. En la medular, Movilla y Apoño formaron en el doble pivote. Destacable las ausencias de José Mari, quizás sin oportunidades de inicio al acumular ya cuatro amonestaciones, y del marfileño Romaric por sanción. Por delante, una línea de tres con varias novedades tácticas. Montañés ocupó, como es habitual, la banda izquierda, Víctor Rodríguez se situó de mediapunta y Zuculini en la derecha. La posición del argentino cumplía el acertado propósito de controlar las siempre peligrosas internadas del lateral izquierdo Siqueira. Postiga en punta, completaba inicialmente el equipo. El técnico rival, Juan Antonio Anquela, formaba también con su inamovible 4-2-3-1.
El Real Zaragoza llevaba tiempo murmurando un estallido futbolístico, y Los Cármenes fue el lugar. Apoyado totalmente en los cambios tácticos que presentó Manolo Jiménez, el equipo sumó a la conocida actitud, mimbres sobre los que creer en un futuro mejor. Además, el encuentro se puso muy pronto de cara y brindó una dosis de positivismo para afrontar y consolidar tales cambios. El tanto llegó en el minuto 3. Un perfecto centro a balón parado de Víctor Rodríguez desde el costado izquierdo, permitió a Postiga, libre tras deshacerse de su marca, anotar de cabeza el primero para los blanquillos. El delantero luso refrendó su gran momento goleador y ofreció una retahíla de recursos que activaron totalmente a los soldados del león.
El siempre incisivo Víctor Rodríguez, hombre del partido con un gol y una asistencia, entendió a la perfección su trabajo en la mediapunta. Filtró pases, generó espacios y cayó a banda cuando se requería. También quedó claro que ya asume galones a balón parado, poniendo en juego todas de las que dispuso el equipo. Otro acierto de Jiménez fue colocar a Zuculini en la derecha. El argentino tapó las subidas de Siqueira, futbolista poseedor del mayor flujo ofensivo de los andaluces. El debutante Loovens cumplió con nota. Algo lento en las acciones con espacios, mostró una jerarquía posicional brutal y estuvo muy expeditivo en los balones aéreos. El doble pivote, Apoño y Movilla, también realizó un partido sublime moviendo al equipo y contemporizando cuando lo necesitaba. Así pues, y visto tales antecedentes, el Real Zaragoza puso el segundo antes de llegar al descanso. Abraham avanzó por la izquierda para mandar un centro medido al área granadina, que aprovechó Víctor para percutir de nuevo en la meta rival al aprovechar su posición al sorpender al llegar desde la mediapunta.
En la segunda mitad, conocedor de la ventaja casi decisiva que tenía en el marcador, el Real Zaragoza se dedicó a jugar con el resultado. En el minuto 61, Jiménez decidió dar entrada a José Mari por Zuculini, pasando a desarrollar un 4-3-3, 4-5-1 cuando el equipo defendía, y con Víctor como extremo izquierdo. El conjunto aragonés se mostró menos atrevido que en los primeros cuarenta y cinco minutos, dado el resultado, y se presentó como un equipo serio que concedió poco. En esas escasas oportunidades locales, Roberto estuvo muy sólido y frenó las leves envestidas. Además, en el minuto 71, José Antonio Teixeira Vitienes expulsó a Iriney con roja directa tras una entrada a Apoño cuando este se dirigía con velocidad al área local. Aunque la expulsión parecía certificar totalmente la victoria zaragocista, los soldados del león todavía iban a tener que sufrir. Todo gracias a un gol de El-Arabi en el minuto 77, tanto que llegó tras un córner, evidenciando una vez más la faceta más condenatoria de los blanquillos en este inicio de temporada, el balón parado. Pero el equipo supo contemporizar para llevarse una victoria importantísima. Antes de finalizar el choque, Manolo Jiménez fue expulsado.
El Real Zaragoza consigue una victoria balsámica en Granada (1-2). Una primera mitad realmente primorosa, sirvió de colchón para llevarse para llevarse una importante victoria que se certificó con un final realmente sufrido para los de Jiménez, a pesar de que el Granada acabó con un hombre menos.
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