Redacción, AragonSport.com
Carlos Aranda no está feliz en el Real Zaragoza. Su más que notoria suplencia, que le hace partícipe de los encuentros en el tramo final de los mismos, está mermando el ánimo del delantero de 32 años.
El punta malacitano hizo público su malestar en los micrófonos de Aragón Radio. "No soy feliz deportivamente. Sí en la ciudad y con la gente que me rodea, pero no por lo que estoy jugando". Señalando que está en la parte final de su carrera y que desea aprovecharla al máximo. "Tengo 32 años y me quedan tres o cuatro a un buen nivel", a lo que añadió, "cómo voy a ser feliz si no juego".
Aranda reconoció que las oportunidades que le está dando Manolo Jiménez no le permiten desarrollar todo su potencial. "Salir en esas condiciones, la mayoría de las ocasiones perdiendo, no te permite entrar bien ni coger el ritmo". Aunque asumió que el técnico andaluz es quien toma las decisiones deportivas en el Real Zaragoza y él solo debe seguir trabajando. "No tengo nada que decirle. Él tiene su filosofía y le ha ido muy bien en el Real Zaragoza y yo tengo que respetarla y trabajar para demostrarle que puede contar más conmigo", sentenció.
Para concluir, quiso dejar claro que lo primero es que el rendimiento del equipo sea bueno, primando este aspecto sobre el individual. "Está el equipo y los compañeros, el aspecto colectivo sobre el individual", finalizó.
Comentarios de los lectores
"Ya sabes donde esta la puerta chaval. Si no aceptas tu papel, pues fuera. Tienes delante a alguien que ha demostrado ser mejor que tu. No vale solo con bajar todos los balones que te llegan, queremos mas."
"Da gracias de estar en una plantilla de primera división, porque por rendimiento y nivel... ejem."