Kevin Serrano, AragonSport.com

Una vez más, el lastre que supone para el conjunto blanquillo las jugadas a balón parado defensivas, condenó al equipo (0-1). Sin hacer un gran juego y creando escasas oportunidades de gol, el Málaga CF robó los tres puntos de La Romareda ante un colectivo pero errático Real Zaragoza.

La Romareda tenía la oportunidad de disfrutar por primera vez esta temporada de un equipo “Champions”. El Málaga de Manuel Pellegrini visitaba la ciudad inmortal con los galones merecidos tras alcanzar la fase final de la mayor y más prestigiosa competición continental. El Real Zaragoza quería aprovechar esta ajetreada semana de los andaluces, para conseguir la primera victoria de la temporada ante su afición. Además, lograr los tres puntos por segunda jornada consecutiva, se vislumbraba como una inyección de moral notable para toda la plantilla aragonesa.

Para la cita, Manolo Jiménez decidió formar de inicio con los siguientes futbolistas. En línea defensiva iban a repetir los mismos hombres que consiguieron la victoria en Cornellá. Custodiados por Goni en el lateral derecho y Abraham en el izquierdo, Álvaro y Paredes ocupaban el centro de la zaga. En la medular, Pintér, José Mari y Romaric eran los encargados de dar equilibrio, mientras que Wílchez en banda izquierda, Montañés en la derecha y Pòstiga en punta de lanza, completaban el once blanquillo. Pellegrini, por su parte, puso en liza la siguiente formación; Caballero, Gámez, Weligton, Demichelis, Monreal, Toulalan, Camacho, Eliseu, Isco, Joaquín y Fabrice Olinga.

La primera parte nos presentó a un Real Zaragoza capaz de generar las mejores ocasiones y con posibilidades reales de adelantarse en el marcador. El Málaga apenas inquietó la meta defendida por Roberto y sus escasas llegadas venían en jugadas a balón parado. Pero el electrónico no se movió en estos primeros cuarente y cinco minutos. El conjunto aragonés no fue dominador claro del balón, aunque sí del encuentro.  Postiga se enfundó de nuevo su casaca de guerrero y volvió a su infranqueable lucha con los centrales rivales. El luso fue un quebradero de cabeza para Demichelis y Weligton, viviendo siempre al límite del fuera de juego y buscando continuos desmarques. Trabajador, comprometido, solidario, ejerciendo mucha presión en la salida; el delantero zaragocista se dejó el alma.

Los aportes ofensivos de Montañés le fueron de gran ayuda. El catalán filtró pases para el delantero zaragocista, encaró, regateó, se asoció… probablemente se convirtió en el mejor jugador blanquillo de la primera mitad. Comenzó ocupando la banda derecha, pero a mediados de la primera parte la cambió con Wilchez. El argentino estuvo más desacertado y le penó la falta de minutos con el grupo, aunque tuvo incluso la oportunidad de adelantar a su equipo en una gran ocasión generada por su compañero de faena en ataque. En la medular, José Mari volvió a ser el freno del equipo. El joven futbolista que llegó este verano a Zaragoza como refuerzo para el filial, está aportando una solidez encomiable y su progreso es verdaderamente admirable. Pintér aportó en la salida del equipo, y Romaric, con un mejor tono que en el encuentro ante el Valladolid, volvió a demostrar que le falta mucho para llegar al realmente óptimo. Aún así, y apoyándose en su indudable calidad, pudo adelantar a los aragoneses en una ocasión muy clara que no acertó a rematar entre los tres palos. Con anterioridad, ejecutó un potente disparo desde fuera del área, casi sin armar la pierna, que puso en serios problemas a Caballero.

La segunda parte no comenzó nada bien para los intereses de los blanquillos. El enésimo fallo en una jugada a balón parado defensiva, empezó a condenar el encuentro para los de Jiménez. Fue en un córner botado por los andaluces, que Camacho cabeceó hasta el fondo de las mallas, libre de marca y en el área pequeña. Roberto erró quedándose debajo de los palos en una zona que siempre debería ser suya. Tras esto, Víctor Rodríguez y Aranda, minutos más tarde lo haría Ortí, saltaron al terreno de juego para intentar devolver la igualdad al electrónico. Pero el equipo quemó todas sus naves en ataque y se volvió más anárquico que nunca, no encontrando premio a su empeño, y sin llegar incluso a generar tan solo una ocasión clara. Todo ello fue decisivo para que los blanquillos volvieran a no conseguir su propósito en casa.

Una vez más, el lastre que supone para el conjunto blanquillo las jugadas a balón parado defensivas, condenó a un equipo que poco a poco va cogiendo empaque. Sin hacer un gran juego y creando escasas oportunidades de gol, el Málaga CF robó los tres puntos de La Romareda ante un colectivo pero errático Real Zaragoza. El lamentable aspecto del terreno de juego, en el que había un cantidad de tierra brutal, condenó el juego de los dos equipos.

Comentarios de los lectores

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irish-man

02/09/2012 13:34:41

"Es cierto que solo llevamos 3 puntos, pero no estoy de acuerdo con aquellos que tratan de comparar a este Real Zaragoza con el equipo de la temporada pasada. Creo que hay mucho mejor equipo y que los resultados llegarán, ser más incisivos en ataque y no desperdiciar jugadas como la de Wilchez o Romaric son clave para escalar posiciones. AUPA ZARAGOZA!"

jose rodriguez benitez