Jaime Marco, AragonSport.com
Desde el día que se hicieron públicos los horarios para la primera jornada de la Liga BBVA y todo el mundo zaragocista conoció que su debut sería un lunes a las once de la noche, continuas y lógicas protestas se sucedieron. El esperpéntico horario impuesto por la LFP desembocó en una entrada paupérrima y una audiencia que registró los peores guarismos en tres años.
Como no podía ser de otra manera visto que el día siguiente al encuentro disputado en La Romareda era laborable, el municipal registró la peor entrada de todos los estadios de Primera División en la primera jornada. 15.000 espectadores de 34.596 que tiene como aforo el estadio blanquillo, arrojaron un 43% de asistencia, el menor porcentaje de todos cuantos abrieron fuego en este debut liguero.
La audiencia televisiva también registró unos números realmente pobres. El partido fue ofrecido en abierto por La Sexta y tan solo fue visto por 887.000 personas, firmando el peor dato de un partido en abierto desde hace tres años. Unos horarios que castigaron al aficionado que disfruta de su equipo en el campo para beneficiar y engordar el reparto televisivo, se volvieron en contra y solo consiguieron reducir de manera considerable los números de ambas plataformas.
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