Kevin Serrano, AragonSport.com
El Real Zaragoza debutaba por fin en competición oficial y lo hacía a las once de la noche de un caluroso lunes de agosto para cerrar la primera jornada de la Liga BBVA. Las altas temperaturas registradas en la ciudad, que casi rozaban los treinta grados en el comienzo del choque, unidas a un lamentable césped lleno de calvas, marcarían de manera notoria el devenir del encuentro.
Jiménez presentó un once más o menos previsible tras el rendimiento demostrado por algunos jugadores en pretemporada y debido a las bajas acaecidas en determinadas líneas. Roberto formó en portería custodiado por una casi anunciada defensa tras la lesión de Loovens. Paredes y Álvaro en el eje, junto a Obradovic y Abraham en los lateras, este último desarrollando su juego por el flanco derecho, iban a ser los encargados de echar el freno al equipo. Tres laterales izquierdos partían de salida en la zaga. Para la medular, la noticia positiva fue la inclusión final del marfileño Romaric, quien arrastraba unas molestias en el pubis, pero que finalmente pudo ser de la partida para acompañar a Apoño y Zuculini en el trivote. Montañés por la izquierda, Edu Oriol por la derecha y Postiga en punta de lanza, completaban el once del equipo.
El resumen de los primeros 45 minutos de partido bien podría hacerse en dos partes claramente diferenciadas. En la primera vimos a un Real Zaragoza con un despliegue táctico encomiable que ahogaba a un Valladolid que sin la pelota se sentía totalmente huérfano. Una fuerte presión para dificultar la salida visitante y la continua anticipación de la línea defensiva, otorgaban el absoluto control a los hombres de Manolo Jiménez. Apoño, Romaric y Zuculini desarrollaban un comprometido trabajo en el centro del campo, que hizo notoria su importancia cuando el deterioro físico hizo mella en ellos. Los tres daban equilibrio, generaban en ataque y liberaban de cargas a la defensa, aunque todo sin excesivos alardes. La falta de rodaje fue clave. El debutante Montañés mostraba unas ganas y un dinamismo alentadores. Postiga, como tantas y tantas veces, volvía a estar demasiado solo en su dura batalla con los centrales.
A partir del minuto 25, y cuando el físico comenzó a lastrar las posibilidades blanquillas, el conjunto dirigido por Miroslav Djukic se hizo dueño del encuentro y las ocasiones en contra se empezaron a suceder. En Romaric, este deterioro fue más que notorio porque comenzó a andar sobre el campo. Curiosamente, ya que Abraham ocupaba una posición que no acostumbra, el peligro de los vallisoletanos se generaba una y otra vez desde el flanco derecho de su ataque, donde el fichaje de este verano Ebert, se erigió como un auténtico puñal. Javi Guerra, el propio Ebert y Óscar, avisaron de lo peligroso que se estaba poniendo el encuentro para los aragoneses, antes de que le propio jugador ex blanquillo adelantara a los suyos al filo del descanso, cuando remató sólo dentro del área tras la pasividad de la zaga local.
Sabedores de la desigualdad que reflejaba el electrónico, el Real Zaragoza salió a por el partido tras el descanso. Con un planteamiento similar al del comienzo, los soldados de Jiménez pusieron casta y pundonor para superar el cansancio reinante en todos ellos. Para ello, el técnico andaluz dio entrada en el descanso a José Mari por un Romaric totalmente en fuera de forma, y a Aranda en detrimento de Zuculini en el minuto 55. El Real Zaragoza pasó a desarrollar un 4-4-2 con Montañés y Oriol abiertos, Apoño como vela del equipo y José Mari de ancla. Pero como la temporada pasada, las ocasiones reales de peligro ofensivas se contaban con cuentagotas. Además, en el minuto 67 todo pudo tomar un color más violeta cuando Hernández Hernández señaló una pena máxima para los visitantes por mano de Apoño, que podría haberla cometido fuera del área. Roberto consiguió desviar el esférico para que no entrase en la portería. Instantes después, Obradovic se tuvo que retirar del campo tras sufrir una lesión en su rodilla izquierda, su sustituto y último cambio de los blanquillos, fue Lucas Wilchez.
El Real Zaragoza continuó intentándolo pero la dificultad para rematar a puerta volvía a convertir el gol en una auténtica utopía. El cansacio físico comenzó a mermar el plano mental dejando al equipo sin ideas. El conjunto aragonés se partía en dos líneas y no era capaz de asociarse para llegar con peligro a las inmediaciones de área vallisoletana.
Al final, el tanto del ex blanquillo Óscar González dio los tres primeros puntos de la temporada al Valladolid. El lamentable estado del césped, unido a las altas temperaturas acaecidas durante el transcurso del encuentro, lastró de manera notoria el plano físico de un Real Zaragoza que fue un espectro. La asignatura pendiente de los remates a puerta y la falta de rodaje, fue más que evidente. El Valladolid por su parte, se mostró como un conjunto muy sólido defensivamente que supo paliar las leves envestidas zaragocistas. Recordar que los recién ascendidos fueron uno de los conjuntos menos goleados de la categorías de plata en la pasada campaña.
Comentarios de los lectores
"alvar, jose mari, montañes, roberto, oriol... tenemos qente en la que confiar para no volver a pasar los apuros de estas ultimas temporadas"
"Entiendo que el partido fue tarde, entiendo que no quisiea ir a esas horas a trabajar ningun fotógrafo...... lo que no entiendo es que habiendo ayer 36º a la hora del partido se escoga una foto de archivo de Oscar con manga larga y con guantes.... hay que currárselo un poco más que no cuesta tanto y se queda medio bien. Para la próxima de paso, si está nevando mejor ¿no?"
"Para mi lo unico destacable del encuentro de ayer es la actuacion de Motañes. Se nota que es un jugador con tablas y se le ve que viene de una escuela como La Masia. Tenemos jugador para rato"
"falla fail romaric, esperemos que sea algo puntual y la siguiente jornada cambie su actitud"