Kevin Serrano, AragonSport.com
Los viejos rockeros nunca mueren. Andrea Pirlo vuelve a demostrar que piensa seguir bailando hasta el fin de sus días. Le gusta hacerlo y por enésima vez demostró que lo sabe hacer con creces. El excelso centrocampista italiano dio de nuevo una lección magistral de fútbol siendo el auténtico timón de una selección italiana que maneja a su antojo. Italia se clasifica para semifinales tras doblegar a Inglaterra en la tanda de penaltis. Antes, nadie fue capaz de romper la igualdad inicial en el electrónico.
El encuentro nos presentó a dos selecciones con planes de partido totalmente distintos. Mientras Italia pretendía hacer desde la posesión y la asociación, la selección inglesa dejaba todo a los balones largos con los que buscaba crear peligro en las segundas jugadas. Aunque si hubo una figura que sobresalió por encima de todas en esta última eliminatoria de cuartos de final de la Eurocopa 2012, esa fue Andrea Pirlo.
Si algo nos está demostrando esta Eurocopa es que los viejos rockeros nunca mueren. El aura especial que rodea a futbolistas como Shevchenko, Karagounis o el propio Pirlo, les acompañará hasta el último minuto de sus respectivas carreras, y por el bien del fútbol, esperemos que esto suceda lo más tarde posible. El excelso centrocampista italiano volvió a dar una lección magistral siendo el auténtico timón de una selección italiana que maneja a su antojo. Esos superlativos pases en largo marca de las casa, la siempre brillante elección de momentos, esa capacidad para dar al juego la velocidad exacta que necesita, el tremendo uso que hace de su cuerpo pese a no tener una gran corpulencia… En definitiva, una nueva obra maestra de un futbolista sin parangón.
Italia volcó todo su plan en este irrepetible futbolista, y él no defraudo un ápice. Todo el juego de la “azzurra” salió desde sus botas, ya fuese con el balón en movimiento o en parado. Pirlo hizo a Italia dueña del encuentro durante los 120 minutos que duró el mismo. De sus botas salieron multitud de ocasiones que pudieron matar a los ingleses sin tener que haber esperado a la agónica tanda de penaltis. Un desacertado Ballotelli de cara a gol, aunque con unos movimientos y un empuje reseñables; desperdició varias de estas. Su acompañante en punta de lanza, Antonio Cassano, realizó un encuentro primoroso mientras el físico le respetó. Con continuas caídas a ambos costados, el jugador del Milan generaba numerosos espacios que aprovechaban sus compañeros llegando desde la segunda línea. De Rossi y Montolivo también desarrollaron una primera mitad de encuentro realmente destacable. Además, los cambios de Nocerino y Diamanti realizados por Prandelli dieron al equipo un nuevo aire y mucha más profundidad. El del Milan volvió a hacer notorias las excelsas cualidades que posee para llegar continuamente desde segunda línea y hacerlo siempre en situaciones favorables. Diamanti, por su parte, fue un auténtico agitador que tomó siempre muy buenas decisiones y se mostró tremendamente incisivo.
Enfrente, la selección inglesa dirigida por Roy Hodgson jugó a ser la Italia de años atrás. Con un planteamiento defensivo y sintiéndose muy cómoda sin el balón, los pases en largo para intentar buscar segundas jugadas en los fallos del rival, se vislumbraron como su única arma. La entrada de Carroll despertó algo a los ingleses porque en los centros hacia el jugador del Liverpooll siempre se generaba algo. Su compañero de equipo, Steven Gerrard, volvió a cuajar un partido notable desarrollando una gran labor motora para su equipo y eligiendo a la perfección los lugares en que se le necesitaba.
Como el electrónico no se movió ni tras los 90 minutos reglamentarios, ni después de la disputa de la prórroga; los penaltis encumbraron a Italia como cuarto semifinalista. En esta frenética tanta, Pirlo tenía más ganas de rock. El preeminente centrocampista lanzó desde los once metros un soberbio penalti como ya hiciera el mítico Antonín Panenka en la Eurocopa de 1976, que entró en la meta de un ya batido Joe Hart. Pirlo cerraba así un partido sublime y colocaba a su selección entre las cuatro mejores del continente. Alemania será su rival en la espectacular semifinal que tendremos la oportunidad de vivir el próximo jueves.
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